Costa de Marfil baja el precio pagado a los grupos productores

En el verano de 2019, Ghana y Costa de Marfi tomaron una decisión histórica, llegar a un acuerdo para pagar un precio «justo» por el cacao. Ambos países son los principales países exportadores de cacao en los que más de la mitad de los productores y productoras viven en condiciones de extrema pobreza. Sin embargo Costa de Marfil acaba de dar un paso atrás bajando los precios un 25%. Las ONG denuncian la influencia de las multinacionales.

El 31 de marzo el Consejo del Café y del Cacao (CCC), el organismo público marfileño que regula la producción del «oro marrón», anunció que el precio pagado por el cacao se revisaría a la baja. Pasaría de 1000 francos CFA (1,52€) por kilo a 750 francos CFA (1,14€).

Una sobreproducción de 100.000 toneladas

Esta reducción de un 25% se explica, según el CCC, por las «dificultades» de comercialización en el mercado mundial en un contexto de reducción del consumo por la pandemia de coronavirus.

Por otra parte, el sector se enfrente a una sobreproducción estimada en 100 000 toneladas : « Los agricultores tienen que dejar de plantar nuevos árboles] para limitar le producción a su nivel actual » declaró Yves Koné, director general del CCC. En 2020-2021, la Costa de Marfil debería producir más de 2,1 millones de toneladas de cacao, o sea, un 40% de la producción mundial, según las previsiones de la Organización Internacional del Cacao.

Un precio « justo »

Este anuncio sorprendió a Costa de Marfil y Ghana que habían conseguido un acuerdo sobre un precio « justo » en octubre 2020, es decir algunas semanas antes de las elecciones presidenciales en ambos países. Estos gigantes del cacao habían implementado una prima de 400 dólares por toneladas llamada «diferencial de ingreso digno » (DRD), para mejorar las condiciones de vida de las personas que cultivan y cosechan el cacao. La mitad de ellos viven bajo el umbral de pobreza, según el Banco Mundial.

Intentos de evasión

Desde principios de año, toneladas de granos quedan atrapados en los dos gran puertos marfileños, Abidján y San Pedro. Algunos periódicos internacionales publicaban que las multinacionales intentan evitar el liderazgo de Costa Marfil y Ghana fomentando la producción de cacao en otros países.

En un comunicado publicado hace unos días, 28 organizaciones acusaron a las multinacionales del chocolate de  «hacer pulsos indecentes» con los precios. Según las organizaciones de Comercio Justo «entre bastidores, las multinacionales doblegaron al gobierno marfileño » prefiriendo frenar sus compras de cacao y agotar las reservas, para aplicar presión sobre los precios.

Desde IDEAS denunciamos esta situación intolerable y reclamamos precios dignos para los productores.

Por su parte Fairtrade ha instado a que la Comisión Europea y los gobiernos europeos deben comprometerse a reconocer los ingresos dignos en el próximo reglamento de debida diligencia en materia de Derechos Humanos para el sector europeo del cacao y el chocolate. La llamada se produce en medio del anuncio de una reducción del 25 por ciento en el precio del cacao en la finca establecido por el gobierno de Costa de Marfil para los próximos seis meses. Las cooperativas de cacao certificadas Fairtrade obtendrán el Precio Mínimo Fairtrade por sus ventas Fairtrade durante este período, ya que el precio establecido por el gobierno ha caído por debajo de este.

Trabajo infantil y pobreza

Esta bajada de precio es aún más decepcionante para las organizaciones, ya que desvanece las esperanzas en cuanto a la erradicación progresiva de: trabajo infantil y pobreza de los agricultores, así como la deforestación por la tala ilegal de bosques.

Dado que Ghana ha mantenido el precio de 1000 francos CFA por kilo, hay un riesgo de aumento del contrabando procedente de Costa de Marfil, especialmente porque la frontera es porosa» lamenta Ousmane Ouédraogo, periodista especialista en cacao.

El informe elaborado por UNICEF, OIT, OCDE y OIM en 2019 confirma que en la industria del cacao: en Ghana y Costa de Marfil,  2,1 millones de niños y niñas trabajan en este sector, realizando tareas que ponen en peligro su salud e integridad. La explotación laboral infantil frena la educación y el crecimiento pleno de los niños y niñas, lo que, a su vez impide el desarrollo de la comunidad y del país, generándose así un círculo vicioso que dificulta romper la situación de pobreza y desigualdad. Éste es un tema que nos preocupa muchísimo a IDEAS como organización de Comercio Justo , y nos queremos sumar a Naciones Unidas que ha declarado el 2021 como Año Internacional para la eliminación del trabajo infantil

El 6% del precio de una tableta para los cultivadores de cacao

El sector del cacao tiene mucho peso en la economía marfileña: representa entre un 10% y un 15% de su PIB, casi un 40% de los ingresos de exportación y sustenta a 6 millones de personas, es decir un quinto de la población, según el Banco Mundial. Sin embargo, solamente el 6% del precio de una tableta de chocolate vuelve al agricultor.

Ejemplo correlación del precio de la tableta en Francia, el mercado mundial cacao y mercado local en Costa de Marfil

Un puñado de multinacionales contra  6 millones de productores = injusticia económica y medio ambiental

En la actualidad existen puñado de multinacionales que gestionan la industria del chocolate, frente a  6 millones de productores, en su mayoría de Costa de Marfil y de Ghana. El resultado es un modelo productivo agotado que provoca:

  • Deforestación y contaminación de la tierra
  • Semillas de cacao híbridas = intensos químicos
  • Agotamiento del suelo  + ataques de parásitos/plagas = rendimientos decrecientes

¿Sabías que el 85% de los bosques de Costa de Marfil han desaparecido entre 1990 y 2015?

Ante esta situación ¿existe alternativa? Por supuesto, y se llama Comercio Justo.

El Comercio Justo, al fijar un precio mínimo de compra remunerado y estable en el tiempo, basado en los costes de producción y desvinculado de las fluctuaciones bursátiles, ofrece a los productores y productoras y a sus organizaciones un contexto económico seguro que les permite vivir dignamente de su trabajo, satisfacer sus necesidades básicas (salud, educación…) e invertir en métodos de producción sostenibles.

El Comercio Justo es una alternativa real, y cada vez más consumidores optan por este tipo de productos. Actualmente 64% de la población española se muestra dispuesta a pagar más en la compra de sus productos para apoyar a las personas que los elaboran en países en desarrollo. Pese a ello, el consumo ético y de comercio Justo en Europa en general y e España en concreto sigue siendo minoritario. 

Algunos ejemplos de lo que pagan a los grupos productores entidades y sellos de Comercio Justo

Un ejemplo vale más que mil palabras

Desde 2010, en Tiassale Costa de Martil, los 137 productores de la SCEB construyen una alternativa al cacao intensivo, que es única en el país, primer productor mundial de cacao.

La organización campesina fue la primera cooperativa de cacao con certificación ecológica. Además, gracias al apoyo de los agrónomos de la cooperativa Ethiquable, la SCEB exporta directamente la producción de sus socios productores.

Un proyecto ejemplar en términos de desarrollo de producto así como de dinámica de cooperación y de autonomización de las organizaciones de productores.

La ciudadanía, como consumidora, tiene el poder de presionar para cambiar las reglas del juego. ¡Elige Comercio Justo!