Nuestro futuro, nuestras decisiones.
La juventud también está construyendo alternativas. Así lo muestra la exposición Jóvenes por el Comercio Justo. Justo y Punch! es una propuesta que pone rostro a jóvenes activistas, estudiantes y profesionales que, desde distintos lugares del mundo, ya están impulsando formas de consumo más justas, sostenibles y humanas.
La exposición invita a mirar más allá de lo que compramos cada día. Ropa, alimentos, tecnología o productos de uso cotidiano forman parte de cadenas de producción globales que muchas veces esconden explotación laboral, desigualdades e impactos medioambientales muy graves. Frente a ello, el Comercio Justo se presenta como una respuesta concreta y transformadora, basada en salarios dignos, igualdad de género, sostenibilidad ambiental y respeto a las comunidades productoras.
Historias que inspiran
A través de esta muestra conocemos historias inspiradoras de jóvenes del norte y del sur global que demuestran que otra manera de consumir sí es posible. Participa Claudia, estudiante de la Universitat de València, que tras un viaje a Ecuador comprendió todo lo que hay detrás de productos como la quinua y el valor de las comunidades que los cultivan respetando la tierra y sus tradiciones. También Sebastián, educador social en Córdoba, reivindica la importancia de trabajar con la juventud una mirada crítica sobre el consumo y de impulsar compromisos reales de cambio.
La exposición también recoge la experiencia de Inés, responsable de compras de alimentación en IDEAS, que destaca cómo el Comercio Justo contribuye a garantizar condiciones laborales dignas, el protagonismo de las mujeres y el cuidado del planeta. Desde Ecuador, Jenny Lemay, lideresa de la organización indígena Tandalla Warmi, representa a una nueva generación que mantiene vivos los saberes ancestrales y fortalece la economía local a través de la producción transformada con identidad propia.
El recorrido continúa con voces del ámbito textil y agroecológico internacional. Anushka y Divya Chaudhari, desde India, muestran que la moda puede ser ética, responsable y respetuosa con las personas y el medio ambiente a través de su trabajo en Creative Handicrafts. Desde Perú, Consuelo Sánchez aporta la mirada de una cooperativa de cacao que apuesta por la agroecología y la protección de la biodiversidad amazónica como parte inseparable de un modelo económico más justo.
La muestra incorpora además otras voces jóvenes comprometidas con la sensibilización y la transformación social, como Alba, vinculada al impulso del Comercio Justo en Galicia; José Carlos, diseñador gráfico y responsable de comunicación en IDEAS, que pone el acento en el poder de la comunicación para acercar estas realidades a la ciudadanía; y Hugo, estudiante de secundaria en Jerez, que demuestra que también desde las aulas se pueden generar cambios y sumar a más jóvenes a este movimiento.
Jóvenes por el Comercio Justo es una invitación a repensar nuestro papel como personas consumidoras y a reconocer que cada elección cuenta. Porque el futuro también se construye desde lo cotidiano, y las decisiones que tomamos hoy pueden contribuir a un mundo más justo, solidario y sostenible.
La exposición ha estado expuesta en Jerez de la Frontera, Madrid, Zaragoza y Córdoba y próximamente en León. Forma parte de una de las actividades desarrolladas en el proyecto Jóvenes por el Comercio Justo, promoviendo una ciudadanía global comprometida con un desarrollo humano y sostenible, proyecto ejecutado junto a PROYDE, con la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).











