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A través del Programa de Voluntariado Internacional puesto en marcha por la cooperativa de Comercio Justo IDEAS con el apoyo y la financiación de la Delegación de Cooperación y Solidaridad del Excmo. Ayuntamiento de Córdoba, Laura Luque, una joven cordobesa psicopedagoga tuvo la oportunidad de cooperar con distintos proyectos sociales puestos en marcha por la cooperativa Manduvirá en Paraguay.

Así lo cuenta Laura

Gracias a este proyecto puedo conocer otra realidad diferente a la mía, otro contexto, otra cultura, otras formas de ser y ver la vida. He intentado apoyar con mi granito de arena y he aprendido mucho de los y las arroyenses, especialmente de los y las socias y trabajadoras de Manduvirá.

Su espíritu de lucha, esfuerzo y solidaridad me inspiró y me hizo sentir cómoda en la cooperativa desde el minuto número uno. El ambiente de trabajo es agradable y tranquilo, hay mucho compañerismo y todos se conocen entre sí.

La zona en sí es muy rural, algo completamente contrario a lo que yo estoy acostumbrada puesto que siempre me moví en ambientes urbanos. Aquí el contacto con la naturaleza es mucho mayor, se respira aire puro e incluso se pueden apreciar las estrellas. Las relaciones interpersonales también me sorprendieron gratamente, la gente acostumbra a pasar mucho tiempo en familia, a compartir con los demás, no hay agobios ni prisas en las calles. En definitiva, se trata de un ambiente contrario al que estaba acostumbrada, es un pueblo pequeño pero con grandes personas que irradian amabilidad.

En la oficina se percibe esa misma sensación, el trabajo va surgiendo poco a poco, no suele haber estrés pero si abarcan muchos proyectos e ideas interesantes en beneficio de los demás.

El tiempo pasa volando y cuando echo la vista atrás, recuerdo los miedos, inseguridades y nervios del primer día: ¿Encajaré en la cooperativa?, ¿Podré aportar algo nuevo?, ¿Me querré volver antes?.

Aunque pasar tanto tiempo lejos de mi zona de confort me afectó en ocasiones, trabajar en la cooperativa y participar en tantos proyectos me hizo recordar por qué había elegido estar allí y participar en esta convocatoria.

Cooperar es unirse, trabajar en equipo, planificar estrategias conjuntas, empatía, pasión, esfuerzo y ganas; muchas ganas de hacer algo grande entre todos para mejorar una realidad.

Lo que más me gustó fue contribuir al desarrollo de actividades que mejoran la comunidad en múltiples aspectos (equidad de género, cuidado del medio ambiente, promoción del voluntariado, educación, consumo responsable…). El compromiso de Manduvirá no es solo con los socios/as (que son los más beneficiados, pero no los únicos), sino con todo Arroyos, lo cual me parece aún mejor. Todo esto me ayudó a entender que es la cooperación.

En un principio tenía un concepto limitado, entendía que yo debía ir y ayudar a una comunidad. Y aunque tiene su parte de ayudar, también la tiene de recibir. Cooperar es unirse, trabajar en equipo, planificar estrategias conjuntas, empatía, pasión, esfuerzo y ganas; muchas ganas de hacer algo grande entre todos para mejorar una realidad.

Por otro lado, esta experiencia me está permitiendo aprender mucho sobre Comercio Justo. Aunque ya tenía algo de experiencia al respecto, aquí estoy viviendo de primera mano que es y que implica, por lo que estoy mejorando no solo como profesional, sino como persona consciente de otra realidad y que prefiere optar por alternativas sanas, de calidad y justas con los demás y con el medio ambiente.

Un consumidor/a responsable es una persona consciente, con valores y que se preocupa por saber la realidad existente detrás de los productos que va a consumir, teniendo en cuenta que estos cumplan con una serie de criterios éticos. Debemos quitarnos la venda de los ojos y mirar más allá para entender el poder de nuestras decisiones.

Debemos quitarnos la venda de los ojos y mirar más allá para entender el poder de nuestras decisiones.

Consumir productos de Comercio Justo nos asegura que no hay explotación infantil, se prioriza la equidad de género, se dan relaciones comerciales justas, los trabajadores/as reciben un salario digno, se cuida el medio ambiente, de desarrollan proyectos sociales en comunidades con dificultades socioeconómicas, etc.

No puedo sentirme más agradecida por la oportunidad que he tenido. Nada de esto hubiese sido posible sin el apoyo y respaldo del Área de cooperación del Ayuntamiento de Córdoba que a través de este proyecto nos dio la oportunidad a muchos jóvenes de participar y colaborar en distintos programas de Voluntariado, IDEAS por la comprensión, el compromiso y su implicación para que toda la estancia fuese lo mejor posible y pudiese aprovechar al máximo esta experiencia y a mi familia por apoyarme, darme valor, seguridad y hacerme sentir capaz de todo.


Puedes conocer más sobre la experiencia de Laura aquí